YAKARTA - Menos de 24 horas después de un poderoso terremoto y posterior maremoto que azotó la costa de Samoa y la Samoa Estadounidense y que dejó decenas de muertos, otro potente sismo submarino sacudió este miércoles el oeste de Indonesia, ocasionando una alerta de tsunami en varios países del océano Indico y que hizo huir de sus casas a los aterrados residentes.
El Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) dijo que el sismo tuvo una magnitud preliminar de 7.9 grados en la escala de Richter.
Una cadena de televisión indonesia informó que fueron abatidos edificios en la ciudad costera de Padang, en la provincia meridional de Sumatra.
La agencia meteorológica de Indonesia dijo que el sismo tuvo una magnitud preliminar de 7.6 grados con su epicentro centrado a 50 kilómetros (30 millas) de la costa de Padang, junto a la misma falla que originó el maremoto de 2005 y que causó más de 235 mil muertos.
Alerta de maremoto
El Centro de Alerta de Tsunami (maremoto) del Pacífico emitió una alerta de tsunami para Indonesia, Malasia, India y Tailandia.
"Existe la posibilidad de un destructor tsunami regional en el océano indico", dijo el organismo en un correo electrónico.
Según testigos, los residentes de Padang y otros centros de población abandonaron sus hogares presas del pánico.
"La gente se asustó. Salió corriendo de los edificios... Hay muchos edificios abatidos", dijo un testigo a MetroTV en Padang.
El temblor fue sentido en los edificios más altos de la capital, Yakarta, a varios centenares de kilómetros. Fue sentido además en Singapur y Malasia.
Samoa sigue temblando
Mientras, en el Océano Pacífico la tierra sigue temblando tras el potente terremoto que el martes azotó la costa de Samoa y la Somoa Estadounidense.
El terremoto, de entre 8.0 y 8.3 grados en la escala de Richter, originó tsunamis que barrieron ambas islas, inundaron y destrozaron villas y mataron al menos a 82 personas, según reportes todavía preliminares.
Las autoridades reportaron además decenas de desaparecidos.
Vehículos y personas fueron arrastrados por el mar mientras sobrevivientes huían a tierras más altas, donde permanecieron durante horas luego del sismo ocurrido el martes temprano.
Había por todos lados signos de devastación, con una embarcación grande posada sobre una carretera y la inundación desapareciendo casas y autos.