jueves, 24 de septiembre de 2009
ESTA SEMANA ARTURO CHAVEZ CHAVEZ FUE A LA CAMARA DE SENADORES PARA PASAR SU PRIMERA PRUEBA RUMBO A SU ENTRADA, QUE YA PARECE INMINENTE A PESAR DE TODAS LAS VOCES EN CONTRA. A PROPOSITO DE ESO, LA REVISTA IMPACTO SACA ESTE REPORTAJE ACERCA DE LA GESTION DE EDUARDO MEDINA MORA EN LA PGR

Apenas se hizo pública la decisión gubernamental de enviar a Eduardo Medina-Mora de embajador a Londres, Manlio Fabio Beltrones hizo un comentario que fuera de contexto parecía ocioso: Que expliquen por qué lo echan de la PGR.Los senadores priístas y su coordinador tienen la certidumbre de que Medina-Mora perdió la batalla en el gabinete presidencial por su rechazo a proceder como procurador de consigna. Están seguros de que al negarse a inculpar sin pruebas a los gobernadores de Michoacán y Tamaulipas en delitos contra la salud, impidió que la PGR se convirtiera en arma electoral en los comicios del 5 de julio pasado.Más aún: tienen la certeza de que la historia se repetirá y que el panismo intentará de nueva cuenta pervertir la naturaleza de la PGR en las siguientes elecciones a gobernadores en 2012.Quizá por ello, al comentar la salida de Medina-Mora, Beltrones dijo: “es un profesional en la materia, que tuvo resultados satisfactorios en momentos muy difíciles para el país; su honestidad está a toda prueba y es lamentable que ya no haya continuado en la PGR”.Y luego: que expliquen por qué sale.Por lo menos 18 meses atrás la salida de Medina de la PGR parecía cuestión de tiempo. Sus enfrentamientos con el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, eran constantes y públicos, a pesar del cuidado de ambos por simular amistad y respeto en el discurso y cuando estaban frente a reporteros y cámaras de televisión.La Policía, llamada AFI entonces, parecía ser la fuente del distanciamiento entre quienes habían convencido al Presidente electo Felipe Calderón de encabezar un proyecto conjunto de seguridad. Las acusaciones eran que Genaro quería todas las policías federales para él y Eduardo se quejaba de que el Ministerio Público de la Federación actuaba sin policía propia y se le había reducido a agencia de arraigos para dar tiempo y oportunidad a la policía de armar los casos contra sus detenidos.Los espectaculares golpes de García Luna a la delincuencia organizada, así como el martirio de sus mejores hombres en la lucha contra los criminales, eclipsaba a la PGR sumida en divisiones internas que provocaron la salida de personajes históricos como José Luis Santiago Vasconcelos; el alza terrorífica en el secuestro, adjudicada a la inacción del área antisecuestros que comandaba Nicandra Castro, y el descubrimiento de la colusión con narcotraficantes del titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, Noé Hernández Mandujano.Por si fuera poco, se le señalaba como causante del deterioro de las instituciones por donde transitó a partir del 2000: el Cisen, la Secretaría de Seguridad Pública y ahora la PGR.Había un ingrediente adicional: la agresiva campaña mediática que sufrió durante meses el secretario de Seguridad Pública fue adjudicada a sus agentes de prensa. De hecho, en los momentos más álgidos y cuando el Presidente era presionado en los medios de comunicación para cortar la cabeza a García Luna, Calderón reaccionó de manera contraria a lo esperado. En gira por Sudamérica hizo una declaración inesperada y contundente que dejó bien clara la fortaleza de Genaro en su gobierno. Para Medina-Mora fue el equivalente a la salida de un tiro por la culata.No es posible contabilizar la cantidad de ocasiones que insinuó o presentó su renuncia a la PGR, pero fueron más de dos. Se recuerda en especial una, cuando apareció como protagonista de una conspiración para sustituir a Juan Camilo Mouriño en Gobernación, en ocasión de la severa golpiza a que Andrés Manuel López Obrador sometió al favorito presidencial por supuesto tráfico de influencia a favor de su familia con contratos en Pemex.Si no aceptaron su dimisión fue por varias razones: su imagen impecable en Estados Unidos, su cercanía a los directivos de Televisa, la decisión de no pedir el favor al PRI de aprobar a su reemplazo en el Senado de la República, y la falta de candidatos para sucederlo.Pero apenas pasado el Tercer Informe de Gobierno, ocurrió el anuncio de que dejaría la PGR y viajaría a Londres como embajador. Más aún, el beneplácito del gobierno británico fue solicitado antes que se hiciera público que había perdido la batalla en el gabinete.PREFIRIÓ LA LEGALIDADPero ¿qué ocasionó su salida?Ya lo dijimos: los senadores priístas, su coordinador, Beltrones, y la cúpula del PRI tienen la respuesta: Medina-Mora no cedió a las presiones panistas para convertir a la PGR en arma electoral en los comicios del 5 de julio pasado.Concretamente, se negó a entablar proceso a los gobernadores de Michoacán, Leonel Godoy, y de Tamaulipas, Eugenio Hernández, por delitos contra la salud.Conforme a la estrategia de la dirigencia panista, exhibir la supuesta colusión de gobernantes del PRD y del PRI con el crimen organizado habría influido de manera determinante en el resultado electoral.Resulta ocioso recordar que la principal estrategia de Germán Martínez y Juan Ignacio Zavala fue culpar al PRI de por lo menos no ayudar al Presidente Calderón en la guerra contra el crimen organizado. Durante la campaña electoral pasada era lugar común escuchar que tal o cual gobernador estaba vinculado al narcotráfico. Inclusive los momentos de mayor tensión ocurrieron con la aprehensión de varios presidentes municipales de Michoacán relacionados con el grupo criminal ‘La Familia’.Dicho de otra manera, para los estrategas panistas la negativa de Medina-Mora a perseguir judicialmente a los gobernadores sin pruebas suficientes para solicitar órdenes de aprehensión, influyó en los resultados adversos que llevaron al PAN a ser minoría en la Cámara de Diputados, perder dos gubernaturas y quedarse con las ganas de recuperar Nuevo León.Parece fantasioso, pero no lo es.El pasado lunes 14 por la mañana se reunieron los senadores priístas en privado a discutir la posición que adoptarían ante la propuesta del Presidente Calderón de sustituir a Medina-Mora con el ex procurador de Chihuahua, Arturo Chávez Chávez. Es necesario aclarar que los legisladores tricolores ya habían hecho saber al Ejecutivo su negativa a aprobar el nombramiento de otro panista, el secretario general de Gobierno de Baja California, Francisco Blake.La reunión fue álgida. Una corriente de senadores se pronunció por no aprobarlo. A Chávez Chávez lo persiguen los fantasmas de las ‘Muertas de Juárez’, un numeroso grupo de mujeres asesinadas en aquella franja fronteriza durante su gestión como procurador, y cuyos familiares hasta hoy no han encontrado eco a sus demandas de justicia. Está por demás decir que el tema es favorito de las ONGs y que las autoridades de entonces no tienen argumentos para defenderse.A Chávez Chávez se le han adjudicado incluso declaraciones que nunca pronunció (en realidad son del entonces gobernador, Francisco Barrio), en el sentido de que si sus deudos los querían ahí estaban los huesos encontrados en el desierto y que las mujeres habían sido asesinadas por la vestimenta que las equiparaba a prostitutas.Los priístas se reunieron la mañana del lunes 14 para analizar la solicitud de Chávez Chávez de hablar con ellos ese mismo día por la tarde, a fin de darle oportunidad de convencerlos de votar en su favor.Contra lo que se suponga, tuvo dos defensores. Uno, el ex gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, y el ex oficial mayor de la PGR y ex gobernador de Chihuahua, Fernando Baeza.Fue Baeza quien con mayor ardor lo defendió. Dijo que como procurador de Chihuahua le hizo la vida imposible, pero que lo reconoce como profesional del Derecho, honesto y con origen en una familia de bien.En cambio, fueron el ex gobernador de Quintana Roo, Pedro Joaquín Cadwell, y el ex candidato presidencial, Francisco Labastida, quienes con mayor firmeza lo objetaron.Labastida insistió en el origen panista de Chávez Chávez y alertó a sus compañeros sobre la posibilidad de la repetición con él de la pretensión panista y gubernamental de utilizar a la PGR como arma electoral en los comicios locales y en los presidenciales por venir.Reveló lo que era conocido por casi todos los senadores: que en la pasada contienda se intentó proceder judicialmente contra algunos gobernadores.Fue entonces que surgió la propuesta de votar en contra de Chávez Chávez o de otorgar libertad a los senadores de sufragar conforme a su libre albedrío. En cualquiera de los dos casos, no pasaría. Ante esto se hizo alusión al riesgo de que, ante el rechazo de Blake y ahora de Chávez Chávez, el Presidente Calderón dejara como encargado de la Procuraduría al guanajuatense Juan Miguel Alcántara, que por ministerio de ley realiza las funciones de procurador desde la salida de Medina-Mora.Se sopesaron las personalidades de uno y otro y se llegó a la conclusión de que con Alcántara, de clara filiación foxista, se corre mayor riesgo de tener en 2012 un procurador de consigna.CHÁVEZ PROMETE NO SER ‘AZUL’Así que en la tarde del 14, en una reunión a puerta cerrada los senadores priístas recibieron a Chávez Chávez.Como si hubiese adivinado las preocupaciones de los priístas, el compareciente explicó que de convertirse en procurador lo sería casi por default porque se da la circunstancia de que ya no hay otro; sin embargo, dijo que llegaría a la oficina de Medina-Mora a recuperar la condición de abogado de la nación y que, aunque el nombramiento lo debería al Presidente de la República, no sería procurador de consigna, pues mantendría la autonomía del Ministerio Público de la Federación. Desde luego no se vestiría de azul.A Chávez Chávez le fue mejor de lo esperado porque en la reunión de las 18:00 horas no estuvo Labastida. Más aún, quedaron claras las gestiones a su favor hechas por el ex candidato presidencial del PAN, Diego Fernández de Cevallos. Se declaró su discípulo y agradeció el apoyo otorgado en estos momentos difíciles.En realidad parece que el golpeteo a que ha sido sometido por las ONGs y los medios de comunicación le causaron cierto desaliento, pues el currículum que envió a los senadores consta de una cuartilla en la que toda su vida profesional cabe en apenas 17 líneas. Hay legisladores que piensan que en realidad no quiere ser procurador.No obstante comparecerá el lunes 21 ante senadores de todos los partidos. Muchos de ellos, en especial los perredistas, le echarán en cara a las ‘Muertas de Juárez’; los priístas, después del compromiso del 14 de que no aceptará consignas para influir en los procesos electorales, quizá no le hagan la vida imposible. Como sea, se da por hecho que cuando se trate de aprobarlo o rechazarlo, una alianza de panistas con senadores del Partido Verde bastará para aprobar su designación. Los del PRI quizá se abstengan o abandonen el salón de sesiones.Pese a todo y a las promesas de que no actuará como panista ni obedecerá consignas gubernamentales o partidistas, los priístas continúan preocupados porque tienen la certidumbre de que la persecución no se reducirá a Godoy y Hernández, sino que en la mira están por lo menos los gobernadores de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, y de Chihuahua, Reyes Baeza. Este último es pariente del senador Fernando Baeza, lo que explicaría su defensa de Chávez Chávez.Pero en espera de lo que ocurra con él, queda la paradoja de dos ex procuradores de la era panista unidos en el tiempo por su negativa a cumplir consignas que pudiesen influir en los procesos electorales, Rafael Macedo de la Concha y Medina-Mora.Macedo de la Concha dejó la PGR después que el presidente Fox le ordenara suspender la acción de la PGR, obligada, por mandato del Poder Judicial de la Federación, a poner a Andrés Manuel López Obrador a disposición de un juez a responder de la violación de un amparo concedido a los propietarios del predio ‘El Encino’.Se ha dicho que fue Macedo de la Concha quien se empecinó en destruir las aspiraciones presidenciales del entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, pero el entonces procurador se concretó a cumplir la orden del Poder Judicial de la Federación. De no solicitar a la Cámara de Diputados el desafuero del perredista y de no proseguir el procedimiento para presentarlo ante el juez, habría sido destituido y sometido a proceso. Por cierto, en esa aventura jurídica fue acompañado por la actual subprocuradora de Investigación Especializadas en Delincuencia Organizada, Marisela Morales, a quien le tocaría proceder contra los gobernadores si prospera la consigna de perseguirlos.Al negarse Macedo a cumplir la consigna de no actuar contra López Obrador, el Presidente de la República ordenó su incorporación al servicio exterior. El resto del sexenio lo pasó en Roma como agregado militar.Medina-Mora correrá igual suerte, a menos que haya decisión en contrario. Por negarse a proceder sin pruebas en contra de dos gobernadores pasará en Londres el siguiente invierno y quizá algunos más.Mientras tanto, el PRI está convencido de que, pese a las promesas del nuevo líder panista, César Nava, de que no tratará de obtener triunfos electorales a cualquier costo –“haiga sido como haiga sido”, fue la definición de Calderón después de derrotar a López Obrador-, el PAN volverá a las andadas e intentará que Chávez Chávez adopte una actitud contraria a la de Medina-Mora. De ser así, Godoy, Hernández, Baeza y Herrera, por lo menos, estarán en peligro.Quizá la única garantía que tienen de que Chávez Chávez no aceptará este tipo de consignas, sea que está de por medio la palabra de Diego Fernández de Cevallos. Por cierto la del ex candidato presidencial fue de las pocas voces que rechazaron en el PAN que la PGR pervirtiera su naturaleza y actuara en las pasadas elecciones como protagonista electoral.

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Publicado por Desconocido @ 10:55
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